domingo, 26 de agosto de 2012

casada

El casamiento ocurre en la vida de forma tan natural como cuando dos gotas de agua se unen
empujadas entre sí por el tobogán de una hoja verde de primavera,
o en la tormenta de un día de verano.

Y así el divorcio,
como cuando la estrella nieve se derrite al calor y se evapora en mil pedacitos aislados.

Y no pasa nada que nos haya de quitar la tranquilidad.
Es un ciclo natural,
la espiral de la vida.

¿O es que no ocurre todos los días que los átomos se unan y se separen entre ellos:
en el corazón humano en el transcurso de la sangre,
en las hojas de los árboles al hacer fotosíntesis,
en en el fuego de las estrellas al lanzarse al espacio
o en los sedimentos que desde las profundidades de los siglos se lanzan a la aventura del mar?

Pues cuando dos personas están bien unidas de corazón (sangre y espíritu), casadas están
Y cuando no están unidas, casadas no están.

¿O no es acaso casar unir?

Por tanto, cualquier papel o título o sociedad que contradiga este hecho, es contra natura
y no sirve más que para confundir y crear tristeza entre los hombres, las mujeres,
una cinta negra en el entendimiento del espíritu

que no es sino la materia
en la sutileza de los pensamientos.

PD: Y en la separatidad, aún así todos los seres forman uno, así que todo es ilusión vana de soledad que se fuerza pero que no existe. Así pues, ¿qué no está casado en la vida? Todo aquello que se resiste a verlo.

[d26-8-2012, Lvps]