lunes, 24 de diciembre de 2012

De frente

Mirar
de frente
a la vida

y no desanimarme
por sonidos extraños.

Como si yo no supiera todo lo que puedo ser,
como si no pudiera verlo.

Como si me olvidara de quién soy
y de dónde vengo.
De mis raíces.

De la tierra canaria que me calienta
del mi sol interior que me alimenta,
de la gente que me quiere y me hace sentir yo.

Mirar de frente,
como tuve el valor de hacer,
como no me asusta: a los ojos,
sin prestar oídos a los disparos de la gente que vive en ese otro lado oscuro
de mi corazón...

Ésos que nunca irán
no irán a comer del árbol
no irán.

Y me odiarán por hacerlo,
-no sólo a mí-
y tratarán de desanimarme.

Aunque me vuelva a ellos me pisotearán. Así es su condición.

Y si me olvido de la grande perspectiva, es natural que llore
y me sienta sola.

Pero debo recordar
que sólo se trata de la ilusión de los ojos cerrados.

Que he de desnudarme a mi vestido blanco,
recordar mi desierto,
construir mi barco

y transformar la ola...

...Nada me puede parar.

15:39, lunes 24-12-12, Malpaís de Candelaria, Tenerife

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