jueves, 31 de enero de 2013

Viene el Sireno...

Quiere mi ego odiarte,
como castigo de no poder amarme más, y mejor.

Pero ¿viste?, ¡relájate!
Relájate, mi bestia,
es sólo el espejo de lo que en nosotras ha de ser.

Pues no es sino yo quien más me ha de querer,
y dolerte porque no te quieran es señal de que no te quieres...
lo suficiente.

No obstante, ven, tranquilízate, mi bien y mi mente,
así,
sobre mis rodillas.

Al fin llegué, y no hay miedo de tus cuchillas
que sólo reclaman amor...

¡Date cuenta, sin embrago, qué gran clamor!
Que anteayer soñé de noche yo con un sireno
hermoso y blanco el pene y el pecho
y su cola, verde plateado esplendor.

No haciendo falta, le decía,
que separara sus cola en dos piernas para hacer el amor
aleteaba con alegre vigor su gran cola hasta hacerse enseguida dos.
Entonces, placer de alegría
naturalmente su bello miembro, viril, me penetró...

¡He soñado una vez con un sireno!,
fue ha dos noches,
fruto de mi imaginación,
que me dio fruto más allá de mi espera:
ser dios, de los mares, mas real: hombre de piernas.
Todo lo que quisiera, esperara, me dio.

Está pronto, pues, tu destino, fiera,
volcán de los mares, dinosaurio
de fuego y tiburón de profundidades:
pues que te das con amor,
Ludmila,
el amor se te entrega...

23:00, 31-1-13 Lavapiés.....

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