viernes, 4 de octubre de 2013

De resaca

Érase una vez una vela apagada y una botella vacía sobre una mesita de salón. La botella observaba a la vela, recordando qué hermosa había ardido noches anteriores, ahora un triste despojo destinada al olvido; ella, sin embargo, se erguía como un trofeo, segura de volver a estar llena de felicidad que despachar. Medio dormida, la vela musitaba mirando hacia arriba: "Qué triste tu gloria, consistente en consumirte de una sola vez. Yo, teniendo aún mecha que prender, alumbraré más noches de juerga."... A lo lejos, alguien decía: "Álvaro, todo lo que ha quedado sobre la mesa: a la basura".

Fuenlabrada, v 4 de octubre de 2013, 10:54 am
Relato concurso nº2 cad. SER

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