jueves, 14 de noviembre de 2013

Tu sexualidad es tuya

Aceptar que te  controlen
Que decidan por ti.

Aceptar que no te apruebes porque no sigues sus normas
Porque has aceptado que la visión que no es tuya es la superior.

Hombre o mujer, ¿qué importa?
Niño o mayor, no pincha ni corta.
Lo importante es que seas disciplinado:
Que si desobedeces te sientas avergonzado
Que te sientas discriminado
para que mueras, si es que prefieres morir
Y que, si no, vuelvas al redil más cabizbajo.

Aceptar que tu sexualidad no es tuya,
Sino de un marido
O un novio
O una sociedad
O una religión
O un dios…

Aceptar que no decides en ella,
Que no busques tu satisfacción sino que asumas tu fracaso.
Verdaderamente morir.

Pero tu sexualidad es tuya, Ludmila,
Y nadie,
Ni a ningún dios, ni religión, ni sociedad ni novio ni marido
Le pertenece.

--
Sé fiel a ti misma
Y lo que des al mundo será lo mejor que puedes ofrecerle

Y,
Muy importante,
Serte fiel sin necesidad de esconderlo – etiqueta de vergüenza e ilegalidad sólo bajo la cual es acaso permitida su expresión por la sociedad verdaderamente corrupta.

23:57 h

Fuenlabrada, miércoles 13 de noviembre de 2013

1 comentario:

  1. Desde luego :)
    Brava y bravo¡¡

    Un besito muy grande, femenino y lleno de libertad.

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Hey, claro que sí, abre un hueco!: