domingo, 16 de febrero de 2014

Ahora entiendo:
No se trata de llegar hasta el final en la vida (lo cual me resultó estresante,
pues no sólo no depende del todo de mí -la vida es la que marca el principio y final de la línea- sino también porque... me ha resultado difícil llevando una carga, la del pasado, la del futuro, ...la del presente bloqueado...)
Sino de estar aquí, y ahora.

Había leído esto antes muchas veces.
Pero esta mañana, mirando al radiador, como que me he dado cuenta.

Y es así como se hacen cosas 'ahora'
Las de después para después (como si no llego; no importa).

Y ahora tengo un niño, precioso, en mis brazos.
Duerme.
Está entregado a mí.
Antes mamaba, tocando, con sus dedos, mi piel como si un delicado instrumento;
En sus ojos no había análisis: estaba, relajado, totalmente presente.

Por eso, quizá, lo he entendido.

Fuenlabrada, 16 de febrero de 2014, 10:48 h


viernes, 14 de febrero de 2014

Raíces

Cuando una llega a un lugar
comienza la siembra de lo que más tarde serán relaciones felices,
más fuertes cuanto más largas.

Eso es lo que una debería pensar cuando inicia su vida en un lugar:
Que comienza de nuevo -de nuevo, salvo cuando nace- una labor que llevará años en dar su fruto.

Y eso es lo que una debería pesar cuando se va:
Que deja de un modo enorme raíces
que, confundidas consigo misma, han sido parte de su gran fuerza.

Fuenlabrada, 14 de febrero de 2014
21:45 horas