jueves, 13 de noviembre de 2014

El tarro vacío de mermelada en el camino polvoriento

La confusión de necesitarte por quererte
a pesar de no quererte por no servirme como compañero

La confusión
la tristeza
la cobardía de dejarte atrás

Cada vez que doy un paso adelante
miro hacia atrás por si me dejo algo
a alguien
a ti

A pesar de que nunca debí darte tanto por tan poco

Pero es que me olvido.

Algunas veces vivimos cosas buenas
y me olvido de todas las malas

Te miro a ti, creo, al Gran que puedes ser, y me confundo.

Las cosas no son así, Ludmila.
La gente elige ser como es, y así es como es.

Esperar a que las personas sean diferentes es intención de manipulación.

Así que olvídate de tus tristezas, porque no son nada
y haz donde únicamente puedes hacer algo:
tu personal universo.

Fuenlabrada, jueves 13 de noviembre de 2014, 17:27

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